
La organización no es un edificio ni un organigrama, sino un fenómeno social que existe porque se comunica y construye significado. En este sentido, la comunicación no son solo palabras: incluye pausas, omisiones, vacíos, demoras, gestos no verbalizados.
El uso del silencio en una organización y pensada desde una dimensión arquitectónica de la comunicación y no como vacío, frio, soledad o ausencia.

«Tiempo de callar, y tiempo de hablar.» (Eclesiastés 3:7)
En el ámbito organizacional, esta enseñanza nos recuerda que el silencio no siempre implica ausencia, sino que puede ser una respuesta consciente y estratégica, orientada a la prudencia y al discernimiento del momento oportuno para intervenir… para adquirir fortalezas entre otras virtudes.
La ausencia de la comunicación en un espacio organizacional, se lo podría denominar crisis o espacio negativo, en cambio el silencio interviene como una forma natural de comunicar a través de nuestra chispa interior.
Estudios demuestran algunas formas negativas de comunicar a través del silencio como ejemplo:
- Silencio Aquiescente: Omisión de ideas por resignación o sensación de futilidad.
- Silencio Defensivo: Autoprotección ante el miedo a represalias.
- Silencio Prosocial: Omisión de información para proteger la confidencialidad o la cohesión del grupo.
En cambio, desde el aspecto positivo, el silencio ofrece significado:
- Autoconocimiento: reduce el ruido interior y permite reconocer quienes somos. En este sentido favorece y fortalece hacia una visión clara de lo que deseamos alcanzar creando seguridad.
- Retroalimentación: dentro de la estructura de pensamientos rompe con el silencio defensivo para crear desarrollo personal a traves del feedbak y Feedforward.
- Lider que Conecta: el silencio desde la dimensión de los dos puntos anteriores orienta al lider hacia la escucha activa y reflexiva.
Desde el formato de un Silencio Positivo aspira a diseñar una cultura de Silencio Generativo y Consciente sobre organizaciones que necesitan interpretar los silencios para persuadir el vértigo de los cambios que apremian sobre las automatizaciones y actualizaciones científicas constantes.
Paul Watzlawick, Janet Beavin & Don Jackson (1967): plantean que «no se puede no comunicar», por tanto, el silencio también comunica.
REFERENCIAS:
Dyne, LV, Ang, S. y Botero, IC (2003), Conceptualización del silencio y la voz de los empleados como constructos multidimensionales*. Revista de estudios de gestión, 40: 1359-1392. https://doi.org/10.1111/1467-6486.00384
Revelles, Osvaldo C. 2025. Pasos hacia el Silencio. Editorial: Autores de Argentina.
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