“EL SILENCIO COMO FIREWALL PSICOLÓGICO”

Protección de nuestra RED neurológica.

Actualizar nuestro FIREWALL

En informatica, un firewall es un sistema de seguridad que funciona como barrera entre una red interna confiable e Internet, monitoreando y filtrando el tráfico según reglas para impedir accesos no autorizados. Es la primera línea de defensa para proteger los datos.

Las personas inmersas en un cóctel de datos y, por ende, de información, adoptan un modelo mental que las lleva a abandonar sus propios deseos u objetivos. Esta ultraconectividad intensa no solo transforma nuestra forma de comunicarnos, sino que también influye directamente en cómo definimos y perseguimos nuestros propios objetivos. Así, no solo se ven alterados los mapas de conocimiento que construimos a diario, sino que sus efectos repercuten de manera constante en la estructura misma de nuestras metas personales.

Ante esta tendencia, quiero compartir un ejemplo de una investigación realizada en un marco como fase exploratoria, principalmente en adolescentes y estudiantes universitarios, sobre una fobia contemporánea llamada: “NOMOFOBIA”, que significa: no mobile phone phobia (miedo irracional a no poseer nuestro teléfono móvil).

“La adicción a los teléfonos inteligentes es tan prevalente que ya se considera como cualquier otra adicción a sustancias nocivas”. 

La nomofobia se estructura según la investigación en: 

  • Miedo o nerviosismo por no poder comunicarse con otras personas;
  • Miedo a no poder conectarse;
  • Miedo a no poder tener acceso inmediato a la información;
  • Miedo a renunciar a la comodidad que brindan los dispositivos móviles.

Esta nueva fobia genera cambios en los comportamientos y en las diversas culturas, donde la recurrencia y la absorción de datos crean crisis relacionadas con la depresión, la ansiedad, la ira, la agresividad, el estrés, el nerviosismo, la estabilidad emocional y los trastornos del sueño.

Hasta los primeros años de la IV Revolución Industrial, las investigaciones se enfocaban en abordar la ceguera psicológica, entendida como la incapacidad de reconocer el impacto mental de la sobreexposición a información, por ejemplo, cuando una persona no percibe cómo las noticias constantes afectan su estado emocional. Este fenómeno suele estar relacionado con una mala formación de ego, es decir, una identidad personal poco consolidada que dificulta tomar decisiones autónomas frente al bombardeo de datos; por ejemplo, cuando alguien adopta opiniones ajenas sin cuestionarlas debido a inseguridad o falta de autoconocimiento. Asimismo, se exploraban los procesos de desintoxicación informativa, que consisten en prácticas para reducir el exceso de información, como limitar el uso de redes sociales o dedicar momentos al silencio digital para recuperar claridad mental.

En la actualidad, la denominada crisis invisible o ceguera tecnológica subraya la urgencia de implementar acciones concretas para proteger nuestra salud mental. Entre ellas se destacan la alfabetización digital (aprender a evaluar críticamente la información que consumimos), establecer límites en el consumo de información (como reservar horarios libres de dispositivos electrónicos), y promover espacios de reflexión personal (dedicar tiempo a pensar y dialogar sobre lo que recibimos y cómo nos afecta). Estas medidas contribuyen a una relación más saludable y consciente con la tecnología y los datos que nos rodean.

De acuerdo con Víctor A. Guzmán-Brand y Laura E. Gelvez-García en un artículo publicado en la Revista SciELO (Scientific Electronic Library Online), se señala que: “Un estudio sobre la dependencia de los dispositivos electrónicos en Argentina revela que siete de cada diez jóvenes permanecen conectados a internet durante todo el día, y la mitad mantiene sus equipos encendidos las 24 horas”.


“EL SILENCIO FORTALECE LA IDENTIDAD”

En resumen, el silencio es una herramienta eficaz para sostener la crisis comunicacional. Humanizar la información, administrar los datos requiere de vivir el presente y ser ciberconscientes; es decir, implica estar atentos a la información digital que consumimos y cómo esta afecta nuestras percepciones y decisiones.

Actualizar el FIREWALL nos induce a reprogramar nuestra estructura cognoscitiva; significa modificar nuestros hábitos mentales para responder de manera saludable ante posibles amenazas, por ejemplo, adoptando estrategias que nos permitan filtrar la información y evitar la sobrecarga. Estos mecanismos de defensa nos ayudan a enfrentar los desafíos que surgen en entornos digitales y a mantener nuestro bienestar emocional frente a la crisis comunicacional.

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